México volvió a posicionarse entre los diez países que más inversión extranjera directa (IED) atrajeron en 2025, con un total de 41 mil millones de dólares, de acuerdo con el Informe Mundial sobre Inversiones 2026 de la UNCTAD. Este resultado confirma que México mantiene su atractivo como destino de capital internacional, pese al entorno de incertidumbre comercial y la desaceleración económica que marcó el año pasado.
El primer trimestre de 2026 refuerza esta tendencia positiva. México registró un récord histórico de IED con 23 mil 591 millones de dólares en los primeros tres meses del año. Esta cifra supera con creces los niveles del mismo periodo en años anteriores y muestra que la confianza de los inversionistas extranjeros se mantiene robusta, incluso en un momento de alta volatilidad global.
Los sectores que concentraron la mayor parte de los flujos son el manufacturero, el de telecomunicaciones, el financiero y el de energía. La industria automotriz, en plena transformación hacia la electromovilidad, sigue siendo el principal imán para el capital extranjero. Armadoras como BMW, Tesla, General Motors, Stellantis y Volkswagen han anunciado o confirmado inversiones en sus plantas mexicanas con miras a la producción de vehículos eléctricos e híbridos.
El nearshoring también ha sido un catalizador fundamental. En los últimos tres años, la reubicación de cadenas de suministro desde Asia hacia México ha generado una demanda sin precedentes de parques industriales. Estados como Nuevo León, Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco, Baja California y Coahuila han sido los principales beneficiarios.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha hecho de la atracción de inversión un pilar central de su agenda económica bajo el Plan México. La administración anunció un mecanismo que permite agilizar la autorización de proyectos estratégicos en un plazo máximo de 30 días hábiles, reduciendo la burocracia que históricamente ha sido una barrera para los inversionistas.
En el marco del Plan México, compañías de primer nivel han anunciado compromisos importantes. Mercado Libre confirmó una inversión de 4 mil 600 millones de dólares para ampliar su infraestructura logística. Empresas farmacéuticas internacionales anunciaron inversiones cercanas a los 21 mil millones de pesos para la producción de medicamentos. Las empresas de manufactura de alta tecnología continúan ampliando su presencia en los corredores industriales del norte y el Bajío.
A pesar de estos resultados, los analistas advierten que mantener este ritmo requiere atender desafíos estructurales. El suministro de energía eléctrica confiable sigue siendo el reto más urgente. La crisis hídrica en algunas regiones también representa una amenaza para las inversiones industriales intensivas en consumo de agua.
Otro factor clave es la disponibilidad de talento calificado. La demanda de ingenieros, técnicos especializados y operadores calificados ha superado la oferta disponible en varias regiones, generando presiones salariales y rotación laboral. La certidumbre jurídica y la estabilidad macroeconómica son condiciones indispensables: la inflación ha bajado a 3.37 por ciento en junio de 2026, el peso se ha mantenido relativamente estable y las finanzas públicas muestran disciplina fiscal.
En el balance, la posición de México como uno de los principales destinos mundiales de IED es un logro que no debe subestimarse. En un mundo donde el capital fluye hacia los entornos más competitivos y seguros, México ha demostrado capacidad para atraer inversión de calidad. El reto del país para los próximos años es convertir los flujos de IED en empleos de calidad, transferencia tecnológica y desarrollo regional equilibrado.