Trabajadores activos, jubilados y pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizaron el viernes 10 de octubre de 2026 bloqueos y protestas en Ciudad de México y al menos siete estados para exigir un aumento salarial mayor al aprobado, mejores condiciones laborales, abasto de medicamentos e insumos y cambios en la representación sindical. La jornada incluyó cierres viales en la capital y reportes de movilizaciones en Baja California Sur, Coahuila, Colima, Hidalgo, Nuevo León, Puebla y Querétaro. El IMSS afirmó que sus servicios esenciales continuaron operando y que el 14 de octubre se realizará una consulta sobre el incremento salarial. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/542))
La protesta abrió una disputa con tres planos distintos que conviene separar. El primero es laboral: un sector inconforme rechaza el aumento integral de 6.8 por ciento aprobado por el Congreso Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS). El segundo es operativo: trabajadores señalan problemas de abastecimiento, tiempos de espera, mantenimiento, cobertura de plazas y condiciones para atender a los derechohabientes. El tercero es sindical: algunos manifestantes cuestionan a la dirigencia nacional y reclaman cambios en la conducción de su organización.
En breve
- El aumento sometido a consulta es de 6.8 por ciento: 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones.
- La evidencia consultada confirma bloqueos y afectaciones al tránsito, pero no una suspensión nacional de consultas, cirugías o servicios hospitalarios.
- El 14 de octubre habrá una votación sindical con acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Qué ocurrió en las calles
En Ciudad de México, los manifestantes ocuparon distintos puntos vinculados con instalaciones del IMSS y bloquearon vialidades como Paseo de la Reforma, Viaducto y Eje 3 Oriente. La Jornada reportó también protestas en unidades médicas como el Hospital General de Zona número 2-A, el Hospital General de Gineco-Pediatría número 3, la Unidad de Medicina Familiar número 10 y el Centro Médico Nacional La Raza. La circulación fue restablecida gradualmente después de la intervención de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina, aunque algunos puntos permanecieron activos durante la noche. ([jornada.com.mx](https://www.jornada.com.mx/2026/10/10/politica/005n1pol))
En el Estado de México, el mismo reporte registró bloqueos intermitentes relacionados con personal del Hospital General Regional 200 y de los hospitales de Traumatología de Lomas Verdes y número 72 de Tlalnepantla. En Colima, trabajadores anunciaron la posibilidad de una suspensión escalonada de labores, con excepción de urgencias en el Hospital 1 de Villa de Álvarez. La información disponible no acredita que esa suspensión se hubiera concretado ni permite establecer una interrupción general de la atención médica en cada entidad.
Este punto es relevante para los usuarios del Seguro Social. Una protesta puede afectar el acceso físico a una clínica, el traslado del personal o la llegada de ambulancias sin que eso equivalga, por sí mismo, a una paralización de consultas, cirugías o áreas críticas. Hasta el cierre de la información revisada, el IMSS sostuvo que sus unidades médicas y hospitales estaban en operación en todo el país y que se mantenían garantizados los servicios de urgencias, hospitalización, terapia intensiva, atención de partos y hemodiálisis. También informó que más de 400 mil trabajadores registraron asistencia y laboraron con normalidad el 10 de octubre. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/542))
El conflicto salarial no se limita al 2.9 por ciento
La diferencia central está en cómo se presenta la oferta. El componente directo al salario tabular es de 2.9 por ciento, mientras que el resto, 3.9 por ciento, corresponde a prestaciones. Para la dirigencia sindical y el IMSS, el paquete integral suma 6.8 por ciento. Para el grupo inconforme, el aumento que debe compararse con el ingreso ordinario es principalmente el aplicado al salario base, por lo que exige una proporción mayor; El Financiero reportó que una de sus demandas es alcanzar al menos 10 por ciento. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/542))
La consulta del 14 de octubre será el mecanismo para definir si la base acepta o rechaza ese paquete. El IMSS informó que el voto será libre, personal, directo y secreto, con acompañamiento del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. La institución también señaló que respetará el resultado. Esto convierte la jornada en algo más que una protesta: será una prueba para la legitimidad de la negociación colectiva y para la capacidad de la dirigencia del SNTSS de contener la inconformidad interna. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/542))
El reclamo sindical también incluye la destitución del dirigente nacional Rafael Olivos Hernández, respeto a derechos sindicales y cuestionamientos a decisiones adoptadas en reuniones internas. Esas demandas no se resuelven con el porcentaje salarial y pueden prolongar el conflicto aun si la consulta ratifica el convenio económico.
Medicamentos e insumos: una denuncia todavía sin desglose nacional
Los trabajadores vincularon la protesta con la falta de medicamentos e insumos necesarios para atender a los derechohabientes. El IMSS reconoce que el abasto, los tiempos de espera, el mantenimiento, el trato digno y la cobertura de plazas son asuntos prioritarios de su relación con el sindicato. Sin embargo, las fuentes consultadas no ofrecen un inventario verificable por entidad sobre qué medicamentos, materiales quirúrgicos o equipos estarían faltando en cada unidad.
Por eso, no es posible presentar como un hecho nacional uniforme que todos los hospitales estén enfrentando el mismo desabasto. La propia dirección del IMSS reconoció que existen desafíos operativos y reportó un abasto promedio de recetas de 94 por ciento, además de habilitar una plataforma y una línea telefónica para reportar recetas no surtidas. Ese dato institucional no elimina las denuncias locales, pero sí muestra que la discusión debe revisarse con indicadores por hospital y por tipo de insumo, no sólo con declaraciones generales. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/545?utm_source=openai))
La mesa de diálogo y los límites de cada demanda
La Secretaría de Gobernación instaló una mesa con la dirigencia del SNTSS, trabajadores inconformes y un jubilado. El gobierno pidió evitar bloqueos que afecten a terceros y mantener abiertos los accesos a hospitales y clínicas, particularmente los destinados a urgencias y ambulancias. La dependencia informó que el diálogo comenzó el 8 de octubre y que un grupo se retiró de la mesa para movilizarse hacia Paseo de la Reforma. ([gob.mx](https://www.gob.mx/segob/prensa/llama-segob-a-evitar-afectar-a-la-ciudadania-y-dar-continuidad-al-dialogo-entre-trabajadores-y-dirigencia-del-sindicato-del-imss?idiom=es-MX&utm_source=openai))
Entre las peticiones también apareció el regreso al Régimen de Jubilaciones y Pensiones y la eliminación de las Afores. El IMSS respondió que esos cambios requieren modificaciones legales y no dependen exclusivamente del instituto. Esta distinción es importante: la consulta sindical puede pronunciarse sobre el aumento y la negociación laboral, pero no puede por sí sola modificar el régimen pensionario establecido en la legislación.
Qué puede cambiar para el IMSS y sus derechohabientes
Un aumento salarial mayor tendría un efecto recurrente sobre la nómina, las prestaciones y las obligaciones presupuestarias del instituto. No obstante, con la información disponible no puede calcularse el costo adicional de una eventual propuesta de 10 por ciento ni afirmarse que exista una partida específica para cubrirla. La magnitud del reto se explica por el tamaño del organismo: el IMSS reportó una plantilla total de alrededor de 511 mil personas y una expansión de su capacidad de atención, aunque también reconoció saturación, tiempos de espera y retos de abasto. ([imss.gob.mx](https://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202610/545?utm_source=openai))
Para los derechohabientes, el riesgo inmediato no es sólo una huelga formal. También pueden presentarse demoras por bloqueos, dificultades para llegar a las unidades, reprogramación de citas o presión sobre áreas que dependen de plantillas completas. El llamado institucional a liberar accesos busca evitar precisamente ese efecto. La continuidad declarada de los servicios críticos reduce el riesgo de una interrupción general, pero no sustituye la verificación de cada clínica ni garantiza que no haya afectaciones puntuales.
El desenlace inicial dependerá de la consulta del 14 de octubre. Si la propuesta es aprobada, la dirigencia tendrá que atender las demandas operativas y de representación que dieron fuerza a la movilización. Si es rechazada, el gobierno, el IMSS y el SNTSS enfrentarán una negociación más costosa, con posibles nuevas movilizaciones y mayor presión sobre un sistema del que dependen millones de personas.
Fuentes consultadas
- IMSS, comunicado sobre continuidad de atención y consulta salarial del 14 de octubre, 10 de octubre de 2026.
- IMSS, explicación de Zoé Robledo sobre operación, abasto y movilizaciones, octubre de 2026.
- Secretaría de Gobernación, comunicado sobre la mesa de diálogo y los bloqueos, 8 de octubre de 2026.
- La Jornada, reporte de la jornada nacional de protesta, 10 de octubre de 2026.
- El Financiero, información sobre las demandas salariales y la consulta, 10 de octubre de 2026.
