El Sistema Eléctrico Nacional enfrentó el 20 de agosto de 2026 su mayor demanda registrada: 54 mil 530 megawatts, cerca de 3% más que el máximo de 2025. En ese contexto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene 83 proyectos de transmisión con una inversión conjunta de 89 mil 104 millones de pesos, de acuerdo con lo expuesto por su directora general, Emilia Calleja Alor, ante la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados.
La cifra relevante no es únicamente el monto. La empresa calcula que las obras añadirán más de 3 mil 500 kilómetros-circuito de líneas y cerca de 9 mil 700 megavoltamperes (MVA) de transformación. Pero esos números todavía describen una cartera de infraestructura en ejecución, no electricidad disponible de forma inmediata para una fábrica, un hotel o una comunidad. La diferencia dependerá de permisos, derechos de vía, concursos, construcción y puesta en operación.
La CFE vincula el programa con la expansión industrial, la relocalización de empresas y el crecimiento turístico. Para la ciudadanía, el resultado esperado se medirá en menos restricciones de la red, mayor estabilidad y capacidad para atender nuevos consumos; no sólo en el anuncio de nuevas líneas.
La red no produce electricidad: permite que llegue
La transmisión funciona como el sistema de transporte de la electricidad. Las centrales pueden generar energía, pero si las líneas y subestaciones no tienen capacidad suficiente, esa electricidad no puede desplazarse con seguridad hasta los centros de consumo. Allí aparecen las llamadas restricciones operativas: límites técnicos que obligan a reducir flujos, operar equipos cerca de su máximo o impedir que una nueva carga se conecte en las condiciones solicitadas.
Las subestaciones cumplen una función decisiva porque transforman el voltaje y distribuyen la energía hacia distintos corredores. Por eso, los 9 mil 700 MVA anunciados no equivalen a una generación nueva: representan capacidad de transformación que puede facilitar el abastecimiento de zonas con demanda creciente. La cantidad de kilómetros-circuito tampoco equivale simplemente a kilómetros lineales, porque una ruta con varios circuitos puede sumar más de una unidad de transmisión.
El contraste entre demanda y obras ayuda a entender el problema. El máximo nacional de 54 mil 530 MW muestra que el sistema ya opera con una presión creciente, mientras que seis centrales de ciclo combinado incorporaron 3 mil 204 MW entre febrero de 2025 y mayo de 2026, según el reporte presentado por la CFE. Sin refuerzos en transmisión, parte de esa capacidad puede quedar limitada por la congestión de la red o por la falta de enlaces adecuados entre regiones.
Dos mapas de presión: corredores industriales y destinos turísticos
Una de las intervenciones identificadas por la CFE busca fortalecer el enlace entre el noreste y el centro del país. El proyecto contempla beneficios para San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo y el Estado de México, entidades donde conviven parques industriales, corredores logísticos y zonas urbanas con una demanda eléctrica elevada. La inversión estimada es de alrededor de 12 mil 77 millones de pesos y su fecha prevista de conclusión es el 30 de junio de 2028, de acuerdo con la información reportada tras la comparecencia.
El mecanismo es importante para la industria porque una nueva planta no sólo requiere contratar energía. También necesita que la red local tenga capacidad para recibir una carga adicional sin elevar el riesgo de interrupciones o imponer restricciones a la conexión. En otras palabras, una región puede ser atractiva por su ubicación y disponibilidad de terrenos, pero perder competitividad si la subestación cercana no puede atender la potencia requerida.
El segundo mapa está en Quintana Roo. La modernización de la interconexión de Cozumel tiene un costo aproximado de 4 mil 985 millones de pesos e incluye cuatro subestaciones, cuatro líneas y el reemplazo de infraestructura submarina. La fecha prevista de entrada en operación es mayo de 2028. La obra busca reducir la vulnerabilidad de una conexión particularmente sensible para una isla cuya economía depende de los servicios, el comercio y el turismo.
Además, dos proyectos por unos 7 mil 370 millones de pesos pretenden elevar la capacidad de transmisión hacia Cancún y la Riviera Maya. La CFE estima que beneficiarían a más de 733 mil usuarios de Benito Juárez, Solidaridad y Tulum y que estarían listos en marzo de 2027. En este caso, el impacto potencial no se limita a hoteles: abarca viviendas, comercios, hospitales, plantas de tratamiento de agua y servicios que aumentan su consumo durante las temporadas de mayor ocupación.
El dato que evita confundir anuncio con capacidad disponible
La información divulgada en noviembre contiene al menos dos cortes de planeación que conviene separar. Por un lado están los 83 proyectos de transmisión en ejecución, con inversión de 89 mil 104 millones de pesos. Por otro, la CFE presentó una cartera de 32 proyectos por concursar durante el segundo semestre de 2026, integrada por 245 obras de líneas y subestaciones, con una inversión aproximada de 35 mil 904 millones de pesos.
Ese segundo paquete incluye 107 obras de líneas de transmisión y 138 de subestaciones, con 2 mil 152 kilómetros-circuito y 7 mil 180 MVA de transformación. También contempla 2 mil 208 MVAr de compensación reactiva y 124 alimentadores. La diferencia con las cifras de los 83 proyectos sugiere que no debe sumarse automáticamente cada número: se trata de cortes distintos de una estrategia más amplia y de etapas diferentes de contratación y ejecución.
El esquema de financiamiento también permite medir el avance real. En la cartera por concursar, 16 proyectos se plantearon mediante CFE Fibra E, dos como obra pública presupuestal y 14 como obra pública financiada. La publicación de concursos, la asignación de contratos y la disponibilidad de recursos serán señales más sólidas que el monto global anunciado.
La propia CFE reportó que 35 proyectos de transmisión ya habían concluido durante el periodo informado, con una inversión de 15 mil 119 millones de pesos, más de 990 kilómetros-circuito y 3 mil 358 MVA. Ese dato ofrece una base para comparar lo terminado con lo que permanece en proceso: la cartera futura sólo tendrá efecto sobre la demanda cuando pase de la planeación a la energización y operación comercial.
Qué debe observarse antes de medir el beneficio
El primer indicador será el calendario. Las fechas de marzo de 2027 para Cancún y la Riviera Maya, junio de 2028 para el corredor industrial y mayo de 2028 para Cozumel deben contrastarse con licitaciones publicadas, contratos firmados, avances físicos y pruebas de operación. Un retraso en una subestación puede impedir que una línea terminada cumpla su función completa.
El segundo es la reducción de restricciones en las regiones atendidas. La ampliación debe reflejarse en una mayor capacidad de conexión, menos congestión y mejores condiciones para incorporar nuevas centrales o cargas industriales. El tercer indicador corresponde a la calidad del servicio: frecuencia y duración de interrupciones, tiempos de restablecimiento y comportamiento de la red en los periodos de mayor demanda.
También será necesario observar si la capacidad llega a usuarios locales o se concentra en grandes centros de consumo. Una subestación puede favorecer una zona industrial y, al mismo tiempo, no resolver por sí sola problemas de distribución en colonias o comunidades cercanas. La transmisión opera en alta tensión; el último tramo hasta hogares y negocios depende de redes de distribución, mantenimiento y capacidad de atención de la CFE.
El anuncio de los 83 proyectos, por tanto, funciona como una señal de que el cuello de botella eléctrico ya no está sólo en generar más energía. La prueba para 2027 y 2028 será si las obras se terminan a tiempo, si los concursos se convierten en contratos y si la red puede acompañar el crecimiento sin trasladar sus restricciones a empresas, hoteles y usuarios.
Fuentes consultadas
- El Financiero, “Refuerza CFE redes a industrias y turismo”, 6 de noviembre de 2026.
- El Economista, “En energía limpia, CFE priorizará inversiones mixtas”, 6 de noviembre de 2026.
- Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, información sobre la cartera de proyectos por concursar de la CFE, noviembre de 2026.
- CFE, comunicado sobre el portafolio 2026-2027 de proyectos de transmisión, 22 de marzo de 2026.
