Trabajadores y maquinaria en una planta manufacturera IMMEX en MéxicoLa actividad IMMEX aumentó sus ingresos en agosto, pero mantuvo prácticamente sin cambios su plantilla laboral.

En agosto de 2026, los establecimientos inscritos en el programa IMMEX generaron 693 mil 315 millones de pesos en ingresos y emplearon a 3 millones 176 mil 726 personas. La comparación más reveladora no está sólo en el monto facturado: por cada persona ocupada, el programa registró una facturación mensual aproximada de 218 mil 248 pesos, mientras la plantilla prácticamente no cambió frente a agosto de 2025.

El contraste se vuelve más claro al incorporar el tiempo de trabajo. Las horas trabajadas sumaron 609.6 millones, una disminución anual de 0.7 por ciento. Es decir, el valor monetario de la operación avanzó en términos nominales, pero no estuvo acompañado por más trabajadores ni por más horas. El dato sugiere una expansión concentrada en la mezcla de productos, los precios, la productividad aparente o la utilización de activos ya instalados, no necesariamente en una ampliación de la capacidad laboral.

El programa crece en ingresos, no en tamaño laboral

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportó que los ingresos de los establecimientos IMMEX alcanzaron 693 mil 315 millones de pesos en agosto. Un año antes habían sido 671 mil 725 millones, lo que representa un aumento nominal aproximado de 3.2 por ciento. La cifra debe leerse con cautela porque está expresada en pesos corrientes: no descuenta inflación ni separa por sí misma un mayor volumen producido de un incremento en precios o de cambios en los bienes vendidos.

En el mismo periodo, el personal ocupado total se mantuvo prácticamente sin variación anual. El comportamiento fue distinto según el tipo de establecimiento: las unidades manufactureras redujeron su personal 0.3 por ciento, hasta 2 millones 813 mil 989 personas, mientras que las no manufactureras aumentaron 1.9 por ciento, a 362 mil 737.

La diferencia importa porque el segmento manufacturero concentra la mayor parte de la actividad exportadora y de los ingresos del programa. En agosto representó 89.4 por ciento de los ingresos IMMEX, de acuerdo con la información difundida por INEGI. Por eso, el avance de las unidades no manufactureras no alcanzó para compensar la debilidad laboral de las plantas manufactureras.

Menos horas y mejores remuneraciones: la señal que falta separar

Las 609.6 millones de horas trabajadas fueron 0.7 por ciento inferiores a las del mismo mes de 2025. Si se divide el total entre la plantilla reportada, se obtiene una aproximación de 192 horas por persona en el mes; no es una jornada individual exacta, porque el agregado combina distintas modalidades, turnos y condiciones de contratación, pero ayuda a dimensionar el retroceso del tiempo laboral total.

En contraste, las remuneraciones medias reales del personal contratado directamente se ubicaron en 22 mil 851 pesos mensuales, 3.4 por ciento más que un año antes. En los establecimientos manufactureros aumentaron 2.8 por ciento y en los no manufactureros 8.4 por ciento.

La combinación de indicadores no permite afirmar, por sí sola, que cada trabajador haya producido más. Sí muestra que el incremento de los ingresos no se tradujo en una expansión de la nómina ni del volumen agregado de horas. También evidencia una recomposición dentro de las plantas: el personal contratado directamente en las manufactureras cayó 0.3 por ciento, mientras el subcontratado aumentó 4 por ciento.

El mecanismo estadístico es relevante. IMMEX mide mensualmente a los establecimientos que cuentan con un programa vigente autorizado por la Secretaría de Economía y registra, entre otros rubros, personal, horas, remuneraciones e ingresos de los mercados nacional y extranjero. Por ello, una mayor facturación puede coexistir con una plantilla estable si las empresas elevan el valor de sus productos, automatizan procesos, modifican su combinación de exportaciones o utilizan con más intensidad instalaciones existentes.

Un crecimiento concentrado en pocos corredores industriales

La geografía limita todavía más la lectura de los resultados. Nuevo León concentró 13.8 por ciento del personal ocupado IMMEX; Chihuahua, 12.1; Baja California, 11.8; Coahuila, 8.3; Jalisco, 7.6; Tamaulipas, 7.4, y Guanajuato, 6.3 por ciento. En conjunto, esas siete entidades reunieron 67.3 por ciento de la plantilla del programa.

La concentración significa que el estancamiento no se distribuye de manera uniforme entre todo el país. Los estados con mayor peso en manufactura de exportación enfrentan una exposición más directa a cambios en pedidos internacionales, reglas de origen, costos logísticos, disponibilidad de energía y decisiones de relocalización de proveedores.

También hay una diferencia entre presencia empresarial y empleo. Baja California concentró 17 por ciento de los 6 mil 465 establecimientos registrados en agosto, seguida por Nuevo León, con 14.1 por ciento, y Chihuahua, con 9.3 por ciento. Tener más establecimientos no implica necesariamente contar con las plantillas más grandes ni con el mayor crecimiento del empleo; la escala y el tipo de actividad de cada unidad son determinantes.

Qué indicadores definirán si el estancamiento es temporal

El próximo dato de septiembre será importante, pero no bastará con observar si el número total de trabajadores sube o baja. Para determinar si la industria exportadora está recuperando capacidad laboral habrá que seguir al menos cuatro señales.

  • Empleo manufacturero directo: una recuperación sostenida tendría que reflejarse primero en las contrataciones realizadas por las propias plantas, no sólo en el personal subcontratado.
  • Horas trabajadas: si las horas continúan disminuyendo mientras los ingresos aumentan, el desacople apuntará a precios, mezcla de productos, automatización o una mayor facturación con menor intensidad laboral.
  • Ingresos reales y origen de las ventas: conviene distinguir cuánto proviene del mercado extranjero y cuánto del nacional, además de descontar la inflación para evitar interpretar como crecimiento real un aumento nominal.
  • Remuneraciones y distribución regional: salarios reales al alza con empleo estable pueden indicar mayor especialización, escasez de perfiles o sustitución de puestos; el seguimiento por entidad mostrará si la presión se concentra en los principales corredores manufactureros.

El resultado de agosto no describe una industria exportadora en contracción general, pero tampoco confirma una expansión laboral. Describe algo más específico: un programa que conserva una enorme capacidad de generación de ingresos con una base ocupacional prácticamente inmóvil y menos horas trabajadas. La pregunta para los siguientes meses será si esa configuración representa una transición hacia operaciones más productivas o el límite de una industria que factura más sin ampliar su alcance en el mercado laboral mexicano.

Fuentes consultadas

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