México se consolidó en julio de 2026 como uno de los diez principales receptores de inversión extranjera directa del mundo, según cifras presentadas por el gobierno federal, en un momento en que la revisión anual del T-MEC, iniciada formalmente el 20 de julio, mantiene en vilo a buena parte del sector empresarial que opera en el país.
De acuerdo con el Informe Mundial sobre Inversiones 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), México captó 41 mil millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025, cifra que el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, destacó como evidencia de que el país continúa siendo un destino atractivo para el capital manufacturero global, a pesar del ruido regulatorio en torno al tratado comercial.
Las cifras de comercio bilateral también marcaron máximos históricos: el intercambio comercial entre México y Estados Unidos alcanzó 839 mil millones de dólares en los últimos doce meses, mientras que las exportaciones mexicanas totalizaron 723 mil millones de dólares, con un incremento anualizado de 15.6 por ciento. Estas cifras refuerzan la posición de México como el principal socio comercial de Estados Unidos, por delante de Canadá y China.
En el terreno laboral, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, reportó que junio de 2026 cerró con 22 millones 779 mil 704 empleos formales registrados, la cifra más alta para ese mes desde que existe registro estadístico. Solo en junio se generaron 61 mil nuevas plazas y, en lo que va del año, el acumulado semestral suma 262 mil 628 empleos. El salario promedio de cotización se ubicó en 669 pesos diarios, un avance de 6.4 por ciento frente al año previo.
El país también destacó en comparativos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos: México ocupa el primer lugar entre los miembros del organismo en incrementos salariales acumulados desde 2018, y registra la segunda tasa de desempleo más baja del bloque, superada únicamente por Japón. La inversión fija bruta creció 5.1 por ciento en abril de 2026 en comparación anual, y el consumo privado avanzó 2.1 por ciento en el mismo periodo.
En materia inflacionaria, el reporte oficial señaló que los precios al consumidor crecieron 3.6 por ciento anual, el nivel más bajo en ocho meses y dentro del rango objetivo del Banco de México. La combinación de baja inflación, consumo resiliente e inversión creciente sustenta el argumento oficial de una economía en expansión sostenida, aunque contrasta con proyecciones más conservadoras del Fondo Monetario Internacional, que estima un crecimiento de apenas 1.2 por ciento para México en 2026.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en sus conferencias matutinas que no existe incertidumbre para la inversión en el país, siempre que las empresas cumplan con la normatividad mexicana vigente. Su gobierno sostiene que la continuidad del T-MEC, vigente hasta 2036 y con posibilidad de extenderse otros 16 años, brinda certeza estructural a los inversionistas, incluso mientras se desarrolla el proceso de revisión anual pactado con Washington.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó que la delegación mexicana inició formalmente las negociaciones el 20 de julio para abordar los 14 puntos planteados por Estados Unidos, entre los que destacan ajustes a las reglas de origen del sector automotriz, uno de los pilares de la relación comercial trilateral.
Firmas de análisis privado, sin embargo, han documentado señales de cautela entre inversionistas: la formación bruta de capital fijo mostró desaceleración en algunos segmentos manufactureros durante el segundo trimestre, reflejo de que varias empresas prefieren esperar el resultado de la negociación bilateral antes de comprometer nuevos proyectos de gran escala. El Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología ha proyectado que las exportaciones podrían alcanzar 730 mil millones de dólares al cierre de 2026, aunque advierte que ese pronóstico depende en gran medida del desenlace de la revisión arancelaria.
Para los directivos que planean operaciones o expansiones en México, el mensaje que emerge de estas cifras es que los fundamentos macroeconómicos del país siguen siendo sólidos frente a otras economías emergentes, pero la estrategia de inversión de mediano plazo deberá mantenerse flexible hasta que se aclare el desenlace de la negociación comercial con Estados Unidos durante el segundo semestre de 2026.
En el plano diplomático, México ha buscado ampliar su cartera de socios comerciales más allá de América del Norte. Suiza y México anunciaron un acuerdo para impulsar inversiones conjuntas por más de dos mil millones de dólares y modernizar el tratado de libre comercio vigente con la Asociación Europea de Libre Comercio, mientras que el Parlamento Europeo aprobó recientemente un nuevo acuerdo comercial con México que promete abrir una nueva etapa en el comercio transatlántico.
En el frente de inversión extranjera directa, México se ubicó nuevamente en el top 10 mundial durante 2025, un logro que coincide con el auge del nearshoring y la relocalización de cadenas productivas hacia territorio mexicano. Empresas como Mercado Libre, Bayer y General Motors han anunciado planes de expansión en el país bajo el marco de política industrial promovido por el gobierno federal, lo que refuerza la narrativa oficial de un México atractivo para el capital productivo de largo plazo.
No obstante, especialistas en comercio internacional advierten que la ventana de oportunidad del nearshoring podría estrecharse si la revisión del T-MEC introduce nuevas barreras arancelarias o exige cambios sustanciales en las reglas de contenido regional. Por ello, la mayoría de las firmas consultoras recomienda a las empresas mexicanas y extranjeras mantener planes de contingencia y diversificar mercados de destino mientras se resuelve la negociación bilateral.
El titular de Hacienda también subrayó que la actividad industrial repuntó en abril de 2026 a su mayor nivel desde octubre de 2024, un dato que refuerza la percepción de recuperación manufacturera pese a los riesgos regulatorios latentes. La venta de vehículos ligeros en el mercado interno también rompió récord histórico entre enero y junio de 2026, con un incremento de 5.3 por ciento a tasa anual, superando la marca establecida en 2017.
Para el sector empresarial mexicano, la lectura de conjunto de estos indicadores sugiere que la economía nacional mantiene fundamentos sólidos en variables clave como empleo, inversión extranjera y comercio exterior, pero que la resolución favorable de la revisión del T-MEC sigue siendo la condición necesaria para transformar ese desempeño en un ciclo de crecimiento acelerado durante la segunda mitad de 2026 y los años siguientes.
La confianza empresarial y del consumidor, sin embargo, permanece en terreno negativo de acuerdo con mediciones del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, un contraste que ilustra la brecha entre los indicadores macroeconómicos favorables y la percepción cotidiana de quienes toman decisiones de inversión. Cerrar esa brecha dependerá, en gran medida, de que la negociación del T-MEC concluya con reglas claras y predecibles para el resto de la década.