El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acordó con Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, organizar una visita del empresario a México para explorar el desarrollo de capacidades y el despliegue de inteligencia artificial en el país. El encuentro ocurrió el 2 de septiembre de 2026, durante la reunión de ministros de Innovación del G20 en Chapel Hill, Carolina del Norte, donde Ebrard también se reunió con Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, y con representantes de OpenAI y Anthropic. El Financiero reportó que la conversación con Huang se enfocó en ampliar las capacidades mexicanas de inteligencia artificial. ([elfinanciero.com.mx](https://www.elfinanciero.com.mx/economia/2026/09/02/jensen-huang-ceo-de-nvidia-con-ganas-de-visitar-mexico-ebrard-pacta-viaje-del-empresario-en-el-g20/))
El anuncio es relevante porque México ya participa en una parte de la cadena global de infraestructura para IA, pero esa participación no equivale todavía a fabricar chips, diseñar aceleradores ni controlar los modelos que alimentan las aplicaciones de nueva generación. La pregunta central no es únicamente cuántos servidores pueden salir de una planta mexicana, sino cuánto conocimiento, propiedad intelectual, proveeduría y valor económico permanece en el país.
En breve
- Qué se acordó: organizar una visita de Jensen Huang a México para analizar proyectos de capacidades y despliegue de IA.
- Qué existe hoy: Foxconn desarrolla en Guadalajara infraestructura y procesos para fabricar sistemas basados en la arquitectura Blackwell de Nvidia.
- Qué falta: aumentar el contenido nacional, formar talento especializado, impulsar patentes y garantizar energía, conectividad y centros de datos competitivos.
Qué equipos de Nvidia se fabrican en México
La evidencia pública disponible apunta a que la actividad mexicana se concentra en el ensamble y la integración de servidores y sistemas de cómputo acelerado, no en la fabricación de los chips de Nvidia. La propia Nvidia informó en 2024 que Foxconn estaba preparando una nueva planta en Guadalajara para producir sistemas NVIDIA Blackwell HGX y que sus equipos utilizaban gemelos digitales, robots autónomos y herramientas de inspección basadas en IA para diseñar y operar la fábrica. ([blogs.nvidia.com](https://blogs.nvidia.com/blog/foxconn-digital-twin-ai/))
Meses después, Nvidia señaló que la instalación mexicana formaba parte de una expansión de producción y pruebas de Blackwell en México, Estados Unidos y Taiwán. La empresa indicó que la planta mexicana comenzaría producción a principios de 2025, mientras Foxconn emplearía Omniverse, Isaac Sim y Metropolis para simular líneas, entrenar robots y optimizar la inspección visual. ([blogs.nvidia.com](https://blogs.nvidia.com/blog/foxconn-blackwell-omniverse/))
Reportes empresariales también han identificado a Guadalajara como el sitio de una ampliación destinada al ensamble de sistemas asociados con los superchips GB200. Sin embargo, conviene distinguir entre un sistema o rack de servidores y el chip que lo integra: Nvidia diseña sus aceleradores y depende de una red internacional de fabricantes de obleas, memoria, empaquetado avanzado, tarjetas, fuentes de poder, sistemas de enfriamiento y componentes de interconexión. Por eso, llamar a la instalación una fábrica de chips puede inducir a error.
Quién participa en la cadena mexicana
El actor principal es Hon Hai, conocido como Foxconn, a través de sus operaciones de manufactura y de su filial especializada en infraestructura informática. La compañía afirma que ingresó a México en 2004, opera 14 instalaciones en nueve ciudades y emplea a más de 35 mil trabajadores y profesionales de ingeniería. Su red mexicana cubre componentes electrónicos, manufactura automotriz y tecnologías de información, además de proyectos de inteligencia artificial, semiconductores y manufactura inteligente. ([foxconn.com](https://www.foxconn.com/es-mx/about/introduction))
La presencia de Foxconn se suma a un ecosistema más amplio de fabricantes por contrato, integradores de sistemas y proveedores de electrónica instalados en Jalisco, Chihuahua, Baja California, Nuevo León, Querétaro y otras entidades. No obstante, la información pública no ofrece un desglose verificable de qué empresas mexicanas suministran cada componente de los sistemas de Nvidia fabricados en Guadalajara. Tampoco existe, hasta ahora, una cifra oficial que permita saber qué proporción del valor de un servidor de IA corresponde a insumos, servicios de ingeniería, salarios y utilidades generados en México.
Ese vacío estadístico importa. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía mide el valor agregado de la manufactura global, pero sus categorías agrupan actividades amplias, como la fabricación de computadoras, equipo periférico y componentes electrónicos. En 2024, esas ramas registraron cientos de miles de puestos de trabajo dentro de la manufactura global, aunque las cifras no permiten aislar la operación específica de Nvidia o el contenido mexicano de un servidor Blackwell. ([inegi.org.mx](https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2025/pibval/VAEMG2024_RR.pdf?utm_source=openai))
Del ensamble al desarrollo tecnológico
La manufactura de servidores puede generar empleos técnicos, demanda de ingeniería, exportaciones y aprendizaje industrial. También puede servir como plataforma para que proveedores locales desarrollen sistemas de enfriamiento, tarjetas, cableado, software de control, automatización, pruebas y mantenimiento. Pero esos beneficios no aparecen automáticamente. En una cadena dominada por propiedad intelectual extranjera, el mayor margen suele concentrarse en el diseño del acelerador, el software, las patentes, las plataformas de nube y la relación con el cliente final.
Para capturar una mayor parte del valor, México necesitaría una política industrial con metas medibles. Entre ellas estarían programas de formación en diseño electrónico, arquitectura de computadores, compiladores, ciencia de datos, robótica y operación de centros de datos. También sería necesario vincular universidades, empresas y laboratorios públicos mediante proyectos de investigación aplicada, compras gubernamentales de innovación y fondos que permitan a las empresas mexicanas pasar del prototipo a la producción.
La propiedad intelectual es otro punto crítico. La Secretaría de Economía ha impulsado programas como InnovaFest y actividades con Nvidia, Meta, Amazon Web Services y empresas mexicanas de IA; además, el gobierno ha destacado la importancia de elevar el número de patentes y facilitar el acceso a capital para emprendimientos tecnológicos. ([gob.mx](https://www.gob.mx/se/prensa/mensaje-del-secretario-marcelo-ebrard-durante-la-atencion-a-medios-en-innovafest-queretaro-2026?idiom=es&utm_source=openai)) El siguiente paso sería medir cuántos de esos proyectos llegan a contratos, licencias, exportaciones o soluciones adoptadas por industrias mexicanas.
El cuello de botella: energía, cómputo y datos
El despliegue de IA exige más que servidores. Los centros de datos necesitan electricidad confiable, capacidad de transmisión, agua o sistemas eficientes de enfriamiento, conectividad de baja latencia y reglas claras para el uso y la protección de datos. En México, atraer inversiones de infraestructura sin ampliar simultáneamente la oferta energética y la conectividad puede producir cuellos de botella o concentrar los beneficios en pocas regiones.
La política también debe evitar que el país quede reducido a una plataforma de ensamblaje para atender la demanda de Estados Unidos. La cercanía geográfica y el acceso al mercado norteamericano son ventajas, pero el objetivo de una estrategia de autonomía tecnológica no consiste en sustituir todas las importaciones. Consiste en identificar qué capacidades son estratégicas para México: modelos especializados en español y lenguas indígenas, aplicaciones para salud, agua, agricultura, manufactura y servicios públicos, así como herramientas de ciberseguridad y automatización industrial.
El encuentro de Ebrard con Huang puede facilitar inversión, capacitación y acuerdos empresariales, pero todavía representa una oportunidad en fase de exploración. Para convertirla en resultados, el gobierno tendría que publicar compromisos verificables: monto de inversión, empleos de ingeniería, proveedores nacionales incorporados, programas de capacitación, proyectos de investigación, consumo energético y número de soluciones desarrolladas desde México.
La manufactura de infraestructura Nvidia demuestra que México ya cuenta con una base industrial capaz de integrarse a la economía de la IA. El reto consiste en que esa base no se limite a producir equipos diseñados en otros países. La visita de Jensen Huang, si se concreta, será una prueba de la capacidad mexicana para negociar conocimiento, transferencia tecnológica y participación local, no sólo anuncios de inversión.
Fuentes consultadas
- El Financiero: reunión de Ebrard con Jensen Huang durante el G20.
- N+: encuentro de Marcelo Ebrard con Howard Lutnick en Chapel Hill.
- Nvidia: planta virtual de Foxconn en Guadalajara y sistemas Blackwell.
- Nvidia: expansión de producción y pruebas de Blackwell en México.
- Foxconn México: presencia industrial, empleo y áreas de especialización.
- INEGI: Valor Agregado de Exportación de la Manufactura Global 2024.
