El Banco de México elevó el 26 de agosto de 2026 su pronóstico puntual de crecimiento para la economía mexicana durante este año, de 1.1% a 1.5%, en su Informe trimestral abril-junio presentado desde la Ciudad de México. La institución también ajustó el intervalo esperado del Producto Interno Bruto a entre 1.0% y 2.0%, después de que la actividad económica se reactivó en el segundo trimestre, aunque mantuvo la tasa de referencia en 6.50% y señaló que persisten riesgos asociados con la inflación, el entorno internacional y la relación comercial con Estados Unidos. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/%7B327C4C24-14D5-9E05-DD4F-6F5DB01DCAFE%7D.pdf))
La mejora no equivale a un cambio completo de escenario. Banxico calcula que la economía crecerá más de lo previsto hace tres meses, pero todavía se moverá en un terreno de expansión moderada. Además, la institución espera que el ritmo de actividad se desacelere en el tercer trimestre y que la recuperación posterior sea gradual, por lo que el dato positivo de abril a junio debe leerse como un rebote después de una contracción, no como evidencia definitiva de un ciclo sólido de crecimiento.
En breve
- Banxico elevó de 1.1% a 1.5% su pronóstico puntual de crecimiento para México en 2026.
- El rango esperado pasó de entre 0.5% y 1.7% a entre 1.0% y 2.0%.
- La tasa de referencia permanece en 6.50% y la incertidumbre comercial sigue siendo un freno para la inversión.
Qué cambió frente al pronóstico anterior
El ajuste más visible está en la comparación con el informe de enero-marzo. En esa ocasión, Banxico estimó que el PIB crecería 1.1% en 2026, con un intervalo de entre 0.5% y 1.7%. En el nuevo documento, la previsión puntual subió cuatro décimas y el rango se desplazó hacia arriba: el límite inferior aumentó medio punto y el superior avanzó tres décimas. Para 2027, sin embargo, el banco central redujo ligeramente su estimación puntual, de 2.1% a 2.0%, aunque ahora contempla un intervalo de entre 1.2% y 2.8%. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/%7B09119556-1031-B992-121E-A5BF46D01E5D%7D.pdf?utm_source=openai))
La razón principal de la revisión es que la actividad económica tuvo un desempeño mejor al anticipado durante el segundo trimestre. El informe de Banxico señala que el PIB se expandió después de la contracción registrada en los primeros tres meses del año y que los tres grandes grupos de actividad —primario, secundario y terciario— realizaron contribuciones positivas. Las actividades secundarias, que incluyen a la industria y las manufacturas, repuntaron después de varios trimestres de debilidad; los servicios retomaron una senda de crecimiento y el sector primario más que revirtió la caída previa. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/resumenes-visuales/informe-trimestral-html/informe-trimestral-abr-jun-00005.html))
El antecedente inmediato ayuda a dimensionar el resultado. De acuerdo con el INEGI, el PIB cayó 0.6% a tasa trimestral en el primer trimestre de 2026 y avanzó 0.4% en términos anuales, con cifras desestacionalizadas. Por eso, la recuperación del segundo trimestre mejora el balance del año, pero parte de una base debilitada. ([inegi.org.mx](https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/pibt/pib_Pconst2026_05.pdf?utm_source=openai))
Por qué el rebote no garantiza una recuperación firme
Banxico mantiene una lectura cautelosa porque la economía todavía opera con holgura, es decir, por debajo de su capacidad potencial. El banco central también reportó debilidad en el mercado laboral: la participación laboral y la proporción de personas ocupadas respecto de la población en edad de trabajar continuaron en niveles bajos, mientras las tasas de desocupación nacional y urbana no cambiaron frente al trimestre anterior. Esto limita la posibilidad de que el consumo interno se convierta rápidamente en un motor suficiente para sostener el crecimiento.
La trayectoria prevista también es desigual. La institución espera una expansión moderada en el corto plazo y una aceleración gradual más adelante. En términos prácticos, esto significa que el repunte de abril a junio puede ayudar a cerrar mejor el año, pero no elimina los obstáculos que frenaron la inversión, la contratación y el gasto de los hogares. El propio informe indica que la inversión permanecerá débil debido a la incertidumbre sobre la relación comercial con Estados Unidos y la nueva fase de revisiones anuales del T-MEC. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/%7B327C4C24-14D5-9E05-DD4F-6F5DB01DCAFE%7D.pdf))
El comercio exterior es el principal foco de alerta
La revisión del T-MEC no implica que México haya perdido de inmediato las ventajas del tratado. Banxico subraya que las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos mantienen actualmente un trato preferencial bajo las condiciones vigentes. El problema está en la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo y en el efecto que esa falta de definición tiene sobre las decisiones empresariales.
Para una empresa manufacturera, la incertidumbre comercial puede traducirse en retrasar la ampliación de una planta, posponer la compra de maquinaria o revisar una cadena de proveedores. Para una compañía exportadora, puede significar mayor cautela al firmar contratos de largo plazo, acumular inventarios o contratar personal. Y para el sistema financiero, un escenario menos predecible puede elevar la percepción de riesgo y mantener más exigentes las condiciones para financiar nuevos proyectos, incluso si la tasa de referencia ya comenzó a bajar.
Los sectores más expuestos son los que dependen de la demanda estadounidense, de reglas de origen regionales o de insumos que cruzan varias veces la frontera. Ahí se encuentran ramas de la industria automotriz, autopartes, equipo eléctrico, maquinaria, acero y aluminio, además de empresas de logística y servicios vinculados con el comercio internacional. Esta relación no significa que todos esos sectores vayan a contraerse, sino que sus planes de inversión pueden volverse más sensibles a cambios arancelarios, revisiones regulatorias o señales políticas desde Washington.
Banxico prevé que las exportaciones tengan una expansión moderada, apoyadas parcialmente por la demanda de bienes relacionados con el sector tecnológico en Estados Unidos. La previsión, sin embargo, está condicionada por el comportamiento de la producción industrial de ese país y por la evolución de las negociaciones comerciales. Por ello, el crecimiento mexicano puede beneficiarse de la integración regional, pero también quedar expuesto a una desaceleración externa o a nuevas barreras. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/informes-trimestrales/%7B327C4C24-14D5-9E05-DD4F-6F5DB01DCAFE%7D.pdf))
Inflación a la baja, pero con servicios persistentes
La pausa en la tasa de interés también forma parte de esta combinación de señales positivas y cautela. Banxico redujo la tasa objetivo a 6.50% en mayo y decidió mantenerla sin cambios en junio y agosto. La institución considera que la postura monetaria actual es adecuada para enfrentar los retos nacionales e internacionales, por lo que no anticipa una relajación automática sólo porque el PIB haya rebotado en un trimestre. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/anuncios-de-las-decisiones-de-politica-monetaria/anuncios-politica-monetaria-t.html?utm_source=openai))
El panorama de precios mejoró durante el segundo trimestre. La inflación general anual pasó de 4.13% a 3.92% entre el primer y el segundo trimestre de 2026 y se ubicó en 3.26% durante la primera quincena de agosto. La inflación subyacente también descendió, de 4.49% a 4.16%, aunque los servicios continuaron mostrando cierta resistencia. Banxico prevé que la inflación converja hacia la meta de 3% en 2027, pero mantiene un balance de riesgos al alza. ([banxico.org.mx](https://www.banxico.org.mx/publicaciones-y-prensa/resumenes-visuales/informe-trimestral-html/informe-trimestral-abr-jun-00005.html))
Para las familias, esto significa que una menor inflación puede aliviar gradualmente el aumento de precios, pero no implica que el nivel general de los precios regrese a los valores de años anteriores. Para las empresas, la tasa de 6.50% representa un costo financiero menor que el observado durante la fase más restrictiva, aunque todavía puede limitar proyectos con márgenes estrechos, especialmente si se suma a la incertidumbre cambiaria y comercial.
Qué debe observarse en los próximos meses
El dato clave será si la recuperación del segundo trimestre se extiende a la segunda mitad del año. Será necesario observar el consumo, la inversión fija, la producción manufacturera, el empleo y las exportaciones, además de la evolución de las negociaciones del T-MEC. Un mejor desempeño de esos indicadores confirmaría que el rebote tiene continuidad; una nueva debilidad, en cambio, reforzaría la lectura de que el crecimiento de 2026 depende principalmente de un efecto de compensación tras el mal inicio del año.
La actualización de Banxico ofrece, en suma, una señal de alivio, pero no de confianza plena. El banco central reconoce que México puede cerrar 2026 con un avance mayor al previsto en mayo, aunque mantiene abierta la posibilidad de nuevos choques externos. La economía tiene margen para recuperarse, pero su desempeño dependerá tanto de la demanda interna como de la estabilidad de las reglas comerciales que conectan a las empresas mexicanas con Estados Unidos.
Fuentes consultadas
- Banco de México, Informe trimestral abril-junio 2026, publicado el 26 de agosto de 2026.
- Banco de México, resumen visual del Informe trimestral abril-junio 2026.
- INEGI, Producto Interno Bruto Trimestral a precios constantes, primer trimestre de 2026, publicado el 22 de mayo de 2026.
- El País México, cobertura del ajuste de pronóstico de Banxico, 27 de agosto de 2026.
